Rayuela 71

Hay quiza una salida, pero esa salida deberia ser una entrada. Hay quiza un reino milenario, pero no es escapando de una carga enemiga que se toma por asalto una fortaleza. Hasta ahora este siglo se escapa de montones de cosas, busca las puertas y a veces las desfonda. Lo que ocurre despues no se sabe, algunos habran alcanzado a ver y han perecido, borrados instantaneamente por el gran olvido negro, otros se han conformado con el escape chico, la casita en las afueras, la especializacion literaria, o cientifica, el turismo.

Puede ser que haya otro mundo dentro de este, pero no lo encontraremos recortando su silueta en el tumulto fabuloso de los dias y las vidas, no lo encontraremos ni en la atrofia ni en la hipertrofia. Ese mundo no existe, hay que crearlo como el fenix.

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Señales – Mario Benedetti

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El azar nos ofrece su doble vía, vos con tus soledades, yo con las mías… y eso tampoco. Si habito en tu memoria no estaré solo. Tus miradas insomnes no dan a basto, dónde quedó tu luna la de ojos claros… mírame pronto antes que en un descuido me vuelva otro. No importa que el paisaje cambie o se rompa me alcanza con tus valles y con tu boca.
No me deslumbres, me basta con el cielo de la costumbre. En mis manos te traigo viejas señales, son mis manos de ahora no las de antes.

Modelo para armar – Julio Cortázar

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No se lo diría nunca, que su nombre me llegaba como los perfumes que atraen y repelen a la vez,como la tentación de acariciar el lomo de una ranita dorada sabiendo que el dedo va a tocar la esencia misma de la viscosidad.
Cómo decirlo a nadie si tú mismo no podrías saber que la mención de tu nombre, el paso de tu imagen en cualquier recuerdo ajeno me desnuda y me vulnera,
me tira en mí misma con ese impudor total que ningún espejo, ningún acto amoroso, ninguna reflexión despiadada pueden dar con tanto encono;
que a mi manera te quiero y que ese cariño te condena porque te vuelve mi denunciador, el que por quererme y ser querido me despoja y me desnuda y me hace verme como soy.

La Vida Nueva (fragmento ) – Dante Alighieri

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Muchas veces me vienen a la cabeza
la oscura cualidad que me da el Amor
y me tengo lástima y así me digo:

¡Ay de mí!, ¿les pasa esto a otros?;
porque tan hábilmente me asalta el amor
que la vida casi me abandona:
sólo un hilo de espíritu deja medio vivo,
uno que sólo por ti vive y razona.

Luego me esfuerzo, yo deseo salvarme,
y casi muerto, sin ningún valor,
vengo a verte, creyendo así curarme:

y cuando alzo los ojos para observarte
en mi corazón se inicia un terremoto
que suspende en mi alma todos los latidos.